Europa: Al vino le dan lata.

Jun 28, 2019

Un movimiento de consumo que incluy al sector de los millenials fundamentalmente, está creando en Europa  las condiciones para privilegiar la comodidad y falta de protocolo a la hora del trago de vino. // A consumer movement that includes the millennial sector, crucially, is creating in Europe the conditions to prioritize comfort and lack of protocol when it comes to wine drinking

Ni que decir de las leyendas de la copa de cristal enarbolada por el tallo, por un caballero de aire melacólico que recorre un salón de fiesta con la mirada perdida en lontananza, mientras de vez en cuando presta discreta atención al líquido y aspira embelesado entrecerrando los ojos. Hoy en Europa hay claras señales que aquellos resabios de las cortes imperiales se extinguen: el amante del vino ya no aspira a la sonrisa y admiración seductora de una dama,  en el mismo salón que nuestro personaje desliza sus pretensiones. Se diría que, por el contrario, el versallesco entorno se desplaza hacia rutinas mas simples y populares. Pareciera predominar las apariencias de bares de bullicio inacabable, mientras el bebedor de vino se sirve de un expender vidriado una lata de aluminio transpirando frescura y gotas heladas, aquí en un bar de la Gran Avenida en Madrid, a las 7 de la tarde, en este verano de temperaturas de calor agobiante. 


El nuevo consumidor se lleva el envase a los labios y el trasiego rápido de la lata a una garganta sedienta borra toda naturaleza de imagen compuesta y refinada. Es que el vino se adapta a los cambiantes momentos actuales. La generación de los millenials, al fin, está respondiendo a los enunciados que los presentaba como nuevos consumidores de nuevas costumbres. 

Es que la lata de aluminio finalmente ha llegado al consumo de vino para quedarse con una fuerza de consumo que altera todas las estadísticas. 

El tamaño pequeño también es atractivo para las bodegas que quieren lanzar nuevos productos al mercado. Un reciente estudio de E. & J. Gallo indicaba que uno de cada cuatro consumidores de vino estaría más dispuesto a probar uno nuevo si no tuviesen que comprar una botella entera. En respuesta al interés creciente de los consumidores, cada vez más bodegas importantes están lanzando sus propias líneas de vino en lata. Por ejemplo, de la propia E. & J. Gallo, la marca Dark Horse, bajo la que venden un rosado y un pinot grigio. La marca vio crecer sus ventas un 38% el año pasado. Otros nombres conocidos en Estados Unidos que se han pasado a la lata incluyen Barefoot, los Simpler Wines de Trader Joe's y Francis Ford Coppola.

Por otra parte, en otras geografías, la lata busca posicionarse atrayendo al mismo segmento de consumidores. Argentina es uno de los mercados donde podría afianzarse esta modalidad. 

Gran Bretaña no es ajena a la nueva corriente; y aquí las grandes cadenas de supermercados tienen – casi siempre – una palabra definitoria en lo popular.

"Estamos presenciando la mayor democratización del vino de nuestras vidas", dice David Weitzenhoffer, director general de Stupendous Cellars, que hacen los vinos enlatados Right Now. "Cuando compramos una botella discutimos la añada, o lo que vamos a cenar, o qué tipo de copas vamos a usar. Cuando bebemos vino de una lata, la portabilidad es parte de ello, pero un sentimiento más importante tras todo ello es que podemos disfrutar del vino sin pensar demasiado en ello".

  • Quieres un trago ? – me dijo un amigo pasándome la lata de la que había bebido casi la mitad.

No supe qué contestarle.

RB

Este artículo se editó en la Redacción de Diario del Vino de Ensenada, Estado de Baja California, Estados Unidos de México
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Ultima vez modificado Domingo, 30 Junio 2019 04:11